miércoles, 29 de abril de 2009

LA POULE NÉNETTE

Para conocer a Nénette tienes que coger le petit train touristique des belvédères en Roanne y tienes que ir en Pascua.

El tren te lleva hasta un prado donde la poule Nénette se ha esmerado en esconder una gran cantidad de huevos de chocolate, entre la hierba, aquí y allá, al pie de un árbol… cuando los niños llegan se lanzan a la caza del huevo de pascua. Algunos, seguramente porque ya conocen la costumbre de Nénette, traen una cestita y encuentran los huevos más gordos.

Todos corren de un lado a otro, emocionados, buscando el chocolate hasta que el amigo de Nénette, un señor con sombrero de copa, chaqueta roja y mejillas sonrojadas dice que se término la búsqueda.

No importa si alguien no ha encontrado ningún huevo; Nénette es generosa y tiene reserva de huevos para alegrar a quienes no tuvieron suerte. Pero antes nos deleita con unos truquitos de magia: sabe cómo hacer desaparecer y volver a aparecer, un huevo.

Los niños están contentos; esta gallina es increíble: alta, esbelta, amarilla, suave…; habla el idioma de las gallinas: “poc, pocpocpoc, poc…” pero todos la entienden y sino, esta su amigo, el del sombrero de copa, que traduce sobre la marcha.

Terminada la búsqueda, los trucos de magia, las risas, la diversión… la poule Nénette acompaña a sus invitados hasta el tren; se despiden de ella hasta el año que viene.