jueves, 30 de julio de 2009

ALL YOU NEED IS LOVE

¡¡¡¡Ah, el amour!!!! Ese sentimiento que hace que nuestros pies no toquen el suelo cuando caminamos, que nos hace suspirar mientras nuestro rostro esboza una estúpida sonrisa y nuestros ojos se pierden en el infinito pensando en el ser amado. ¡¡¡¡Ah, el ser amado!!!! Nuestro cómplice, nuestro amante-amigo, por el que inventamos un millón de excusas para poder pasar un minuto más, un segundo más a su lado… antes de volver a casa y esperar ansioso a que llegue el día siguiente para volver a verle.

Sí, el amor es estupendo, maravilloso, increíble… aunque, desgraciadamente, no es así para todos.

El concepto de amor es distinto para cada individuo; mientras que unos creemos que es una parte más de nuestras vidas, importante y necesaria aunque no suficiente para garantizarnos una existencia plena y satisfactoria, otros lo convierten en “lo único” y lo anteponen a todo incluso a su propia felicidad, a su dignidad, a su individualidad… como si fueran esclavos, como si perdieran su capacidad de raciocinio… incapaces de entender que pueden renunciar al amor si les hace daño.

Nunca he entendido esa postura de sufrimiento y de aguante en las relaciones de pareja; la pareja es lo único que elegimos libremente, que no nos viene impuesto desde el nacimiento como los padres o los hermanos. Se supone que las parejas están juntas voluntariamente porque existe una conexión psíquica, intelectual y física que las une, una conexión que es recíproca, no unilateral y que en el caso de haber una situación crítica que implique sufrimiento, esfuerzo y sacrificio ambas partes participan en la resolución de dicha situación para volver a tener una relación saludable, bien continuando su vida juntos o bien separados porque una vez que el amor nos sumerge en un estado de dolor constante ya no es ni estupendo, ni increíble, ni maravilloso y no tiene sentido seguir adelante con algo que nos daña tan profundamente.

Aunque algunos opinan que sí o al menos es la conclusión a la que llego cuando a mi alrededor veo a personas a las que valoro, aprecio y quiero sufriendo por algo a lo que llaman amor y que ya nada tiene que ver con ese sentimiento. Les escucho, les consuelo y de vez en cuando pierdo la compostura y grito: ¡¡¡¡Déjalo de una vez!!! Así de simple es la solución, ... dolorosa, dura… pero eficaz y liberadora. Solo es necesario un poco de valor.

Así que venga, da el paso, no esperes… Di: “Puedo”

2 comentarios:

yoddah dijo...

Mi visión del amor es un tocho, así que escribí una entrada. La enlazo AQUI

Sirena dijo...

Mmmm se me ha venido a la mente que a veces el amor o el tener una pareja no lo elegimos, solo hay que leer las diversas culturas que existen, pero supongo que no va de esto la entrada, si no de dejar de sufrir innecesariamente.

Estoy contigo, que esa gente de ese paso! por que aunque al principio duela al final sera mucho menos doloroso!

Me gusta como escribies...asi que me subscribo! ;)