martes, 1 de septiembre de 2009

UN DÍA EN EL CAMPO

A pesar de la contaminación, del ruido, de la excesiva presencia de gente… me gustan las ciudades. Me gusta caminar por las calles y descubrir las fachadas de los edificios, ver los sugerentes escaparates de las pastelerías, escuchar a algún músico espontáneo o un piano en medio de un parque, entrar en una galería de arte y mirar durante un rato.

Comer churros con chocolate caliente en invierno, disfrutar de una charla frente a un café, guarecerse en un oscuro portal cuando la lluvia te sorprende y aprovechar el momento para un abrazo o un beso o…

Ir al teatro y al cine, sentarse en un banco y escuchar el sonido relajante de los barcos al ser mecidos por el viento… entrar en una librería y comprar algún libro después de hojear aquí y allá más tiempo del que se pensaba… visitar una exposición que se descubre por casualidad o entrar en un museo porque pasabas por allí y coincide con el día de puertas abiertas…

Descubrir una y otra vez la zona vieja y pasear por sus estrechas calles adoquinadas, tenuemente iluminadas, hasta llegar a la frontera en la que regresas al presente…

A veces unos amigos o un familiar… me invitan a sus casas en el campo o en algún pueblo pequeño.

La naturaleza es hermosa: su silencio interrumpido por el sonido de los insectos y de los árboles cuyas ramas van a un lado y a otro como si quisieran hipnotizarte, el hermoso cielo nocturno en el que las estrellas son absolutas protagonistas en ausencia de luz artificial… un perro que ladra… un rebaño de ovejas… prados verdes recién segados que desprenden un agradable olor… arroyos de agua cristalina…

Paso el día en el campo, disfruto de su especial encanto pero después regreso a mi ciudad; ahí es donde vivo, donde me gusta estar.

4 comentarios:

Sirena dijo...

Que bien se esta cuando se esta agusto donde se vive. Tu casa, tu hogar.

Yoddah dijo...

yo me remito a lo dicho en ocasiones anteriores...

Ojala escribieras más.

Pilistruski dijo...

Cuando era pequeña me gustaba el pueblo,la naturaleza. Convivia con las arañas. De adolescente, lo odiaba , tanto compartir espacio con animalitos de mas de 4 patas me traumatizó. Me gusta la ciudad, siempre me ha gustado, pero recientemente puedo notar como me vuelve a llamar la "naturaleza". Sino fuera Por los bichitos, sería un buen lugar para vivir. No se puede tener todo.
Escribe más, que nos gustas :-)

asesino cerebral dijo...

me encanto tu blog, espero que siguas asi, bueno me voy, sin duda no nos conocemos estaba vagando por bogspot y encontre el tuyo y me gusto, espero que visites el mio, bye te cuidas