viernes, 5 de agosto de 2011

¿Vas a comer hoy?

Escribe Ramón Lobo:

Conocí hace años en Haití a dos niños, Lionel y Miguel. Su tía era la encargada de reunir alimentos para las dos comidas que hacían en su chabola de Cité Soleil, uno de los barrios más pobres de Puerto Príncipe, capital pobre del país más pobre de toda América. Un día di algo de dinero a Lionel, en compensación por su trabajo de intérprete. Le dije: "Toma, para que te compres las zapatillas", su gran sueño consumista. Lionel me miró de arriba abajo y dijo: "Hoy no como y me compro las zapatillas".  Le pregunté qué había comido el día anterior y respondió: "Plátanos". ¿Y el anterior? "Plátanos, también. Siempre como plátanos". ¿Cuándo has comido carne? Su hermano menor, Miguel, entonces con 11 años, saltó: "Creo que nunca he comido carne".

Su artículo termina con unos datos espeluznantes:

- El 50% de la comida producida en EEUU se desperdicia. Un tercio de la comida comprada en Reino Unido nunca es consumida.
- La comida desperdiciada en EEUU y Reino Unido cada año podría dar de comer a 1.000 millones de personas.
- 950 millones de personas pasan hambre cada día.
- El mundo produce suficientes alimentos para todos sus habitantes. La agricultura mundial produce un 17% más de calorías que hace 30 años pese al incremento del 70% de la población.
- Más del 30% de los niños en los países en desarrollo (600 millones) viven con menos de un dólar al día.
- Cada 3,6 segundos muere una persona de hambre, casi siempre un niñomenor de cinco años.

¿A alguien le importa? Esta viñeta es muy ilustrativa:


1 comentarios:

Alicia dijo...

Que gran razón tienes. Debíamos sonrojarnos, al menos, ante nuestros hábitos de consumo y sobre todo ante nuestra insolidaridad.
¡Que vergüenza y que horror!
Algún día sucederá algo que nos pasará la factura de nuestros actos!
Gracias por acordarte de esas personas que hoy van a morir, de las que ayer murieron y de las que mañana moriran, tan solo por no poder recoger las migajas (y mucho más que migajas) que los demás regalamos generosamente a la basura.
Un abrazo.